Fernando Soria

Publicado por: Admin En: Categoría 1 En: Comentario: 0 Golpear: 270

PINTOR FERNANDO SORIA

Fernando Soria Pérez nació en 1922 en la calle Jorge Juan de la ciudad de Alicante, destacando desde bien pequeño en las lecciones de dibujo del colegio público Primo de Rivera, situado en el barrio de Campoamor. Allí esa sensibilidad por la pintura crecerá con el paso de los años hasta estudiar, en la década de los treinta, en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos en Palma de Mallorca, donde obtendrá la calificación de Sobresaliente en la asignatura de Dibujo Artístico.

Tras la Guerra Civil viajó a casa de sus tíos maternos a Francia, donde descubrió los ambientes de París y visitó sus museos. Además pudo conocer de primera mano la obra de los pintores franceses, concretamente la de los grandes impresionistas. Las pinturas de artistas como Monet, ‘Renoir, Degas o Gauguin le causarán un gran impacto y le dejarán una profunda marca que influenciará notablemente parte de su excelente pintura.

Una vez concluida la II Guerra Mundial, regresará de nuevo a Francia con la intención de perfeccionar su obra y siendo los años cincuenta la época en la que comenzará a exponer en distintas ciudades españolas.

Tras una primera etapa academicista, Fernando Soria se había sumergido de pleno en un neoimpresionismo que por la pincelada suelta, el tratamiento del color y la temática nos recuerda a los conocidos costumbristas valencianos como Sorolla o Pinazo.

Añorando la luz mediterránea que tan magistralmente sabía plasmar, vuelve a su tierra natal, estableciéndose en Alicante capital y más tarde en Sant Joan d’Alacant, trabajando continuamente y ampliando su radio expositivo a nuevas ciudades de España, Europa y Sudamérica.

Fernando Soria, siendo autodidacta, ha demostrado poseer un depurado y claro dominio de las técnicas, el retrato en particular y la figura humana en su conjunto; así como los paisajes, las escenas y los bodegones.

A partir de 1986 va definiendo una ruptura progresiva del universo colorista y va construyendo una nueva poética que indaga en lo más profundo de sus emociones, ahondando en lo teológico-místico y construyendo su propio mundo ‘’cósmico’’.

Aunque en el estudio sistemático y analítico de su obra observamos claramente distintas etapas, aspectos cambiantes y distintos modos de ejecución, siempre terminamos en afirmar la existencia de un espíritu unitario reivindicando su presencia.

Fernando Soria Pérez ha sido reconocido en numerosas ocasiones: en 1983 el Ayuntamiento de Sant Joan le concede la Medalla de Oro de la Villa y además rotulará una calle con su nombre en 2008, antes lo hizo el Ayuntamiento de Alicante que le dio nombre a una avenida en 2002.

Fundador y primer presidente de la Asociación de Artistas Alicantinos (hoy en día Presidente de Honor), fallece en Sant Joan d’Alacant el 16 de mayo de 2009.

De este modo, en OmniumVintage disponemos de tres obras del pintor alicantino donde el entendimiento del color como ‘’manchas de color’’,  la yuxtaposición de este, el empleo de pinceladas cortas y breves, el desdibujamiento de contornos mediante el uso de la luz suave, filtrada, y la captación del movimiento, serán características cruciales para poder establecer en las tres obras de Soria una clara relación con este tipo de artes figurativas de la segunda mitad del siglo XIX.

Una pintura más cálida, En la playa, que contrasta con las otras dos de gama más fría, Retrato de mujer  y Tomando el sol representarán, entre muchas otras, la influencia impresionista adquirida por el artista durante sus viajes a tierras Francesas.

En la playa.

 La obra más viva y animada de las tres debido al tratamiento de colores en la que se contrasta un ligero y frío horizonte azul con una terrosa y verde orilla que abarca la mayor superficie de la policromada pintura. Cortas y rápidas pinceladas multicolores avivan la escena y le dotan de una sensación de dinamismo como si de olas en movimiento en una tarde de verano se tratara.

Retrato de mujer.

La suavidad y sutileza de la figura femenina es representada en esta obra a través de colores blandos y claros los cuales conforman la figura central que dará nombre a este cuadro: la del retrato de una mujer que anda sobre sus tacones.

Tonos principalmente fríos y suaves dibujan en forma de manchas de pintura superpuestas un cuerpo con camisa color amarillo pastel y falda azul en el que la técnica heredada de los impresionistas franceses consigue dar la sensación de que las telas ondean al son del viento, transmitiéndonos paz y pureza.

 Tomando el sol.

Cuadro con composición en forma de aspa protagonizado por un barco de vela y el desdibujado blanco de la espuma de las olas bajo un ligero cielo azulado y sobre un agua verde-grisácea.

Tonos claros y suaves nos producen una sensación de calma y relajación, pudiendo ser perfectamente la representación de una de las playas alicantinas en las que nuestro artista vivió y que tanto añoraba.

 

 

Relacionado por Etiquetas

Comentarios

Deje su comentario

Domingo Lunes Martes Miércoles Jueves Viernes Sábado Enero Febrero Marzo Abril Mayo Junio Julio Agosto Septiembre Octubre Noviembre Diciembre

Nuevo registro de cuenta

¿Ya tienes una cuenta?
Entrar en vez O Restablecer la contraseña